En fábricas y almacenes de todo el mundo, los robots llevan mucho tiempo moviendo palés, clasificando paquetes y siguiendo rutas predefinidas. La siguiente fase de la automatización industrial pretende ir mucho más allá, introduciendo máquinas humanoides capaces de operar en espacios diseñados para humanos.
A nivel mundial, los robots humanoides han pasado de los laboratorios de investigación a los primeros proyectos piloto, impulsados por la escasez de mano de obra, la creciente preocupación por la seguridad y los avances en la percepción y el aprendizaje automático.